LA BENDICIÓN DE DIOS

Escrito el 04 agosto 2025
Iglesia La Senda Antigua

AMADA FAMILIA EN LA FE,
Con gozo en mi corazón te escribo para compartir una palabra que arde en mi espíritu: La bendición de Dios.
La bendición no es simplemente una expresión bonita ni una emoción pasajera; es una impartición espiritual con poder para transformar tu vida.

Desde el principio, cuando Dios creó al hombre, lo primero que hizo fue bendecirlo. Le ordenó fructificar, multiplicarse, y llenar la tierra. Esa bendición sigue vigente y está disponible para ti y tu familia hoy.

La Palabra nos muestra que Dios anhela que le pidamos, como hizo Jabes en 1 Crónicas 4:10. Él pidió ser bendecido, y Dios le concedió lo que pidió. Esa bendición lo cubrió y lo preservó.

También vemos cómo Jacob luchó por una bendición y no se detuvo hasta obtenerla, aunque saliera cojo, salió bendecido. Esa es la actitud del que anhela lo eterno por encima de lo temporal.

Amado, no desprecies tu bendición. No la cambies por un plato de lentejas como hizo Esaú. Recuerda que nuestras palabras tienen poder para atar o desatar. La bendición no siempre se ve, pero siempre se siente y se disfruta. Obedece la voz de Dios, y todas las bendiciones de Deuteronomio 28: 1-14, te alcanzarán.

No hay mayor bendición que la salvación de nuestra alma. Es un regalo eterno que no se compra con oro ni con plata, y que solo Cristo nos puede dar.

Recíbelo con fe. Recíbelo con gratitud. Declara sobre ti y tu casa: ¡Somos bendecidos por Dios!
Con amor en Cristo,
Apóstol Wanda Rolón