Un Conquistador en las Manos de Dios

Escrito el 05 octubre 2026
Iglesia La Senda Antigua

AMADA FAMILIA EN LA FE,

Hay temporadas en nuestra vida en las que podemos sentir que hemos permanecido demasiado tiempo en el mismo lugar. Hemos llorado, esperado, luchado y atravesado desiertos, pero llega un momento en el que Dios nos dice lo mismo que le dijo a Josué: “Esfuérzate y sé valiente.”

El desierto nunca fue el destino final de Israel. Era solamente un lugar de transición. Y quiero recordarte hoy que tampoco tienes que convertir tu temporada difícil en tu residencia permanente.

Tal vez delante de ti hay un Jordán. Quizás hay obstáculos que parecen demasiado grandes, puertas que todavía no se han abierto o situaciones que humanamente parecen imposibles. Pero la pregunta no es cuán grande es lo que tienes delante; la pregunta es: ¿Quién fue el que te dijo que avanzaras?

Cuando Dios está contigo, puedes seguir caminando aun cuando sientas temor. Ser conquistador no significa que nunca tendrás miedo; significa que decides escuchar la voz de Dios por encima de la voz del temor.

Pero hay algo más: antes de conquistar lo que está delante de nosotros, muchas veces tenemos que conquistar lo que está dentro de nosotros.

Tenemos que vencer la inseguridad, la duda, la desobediencia, la falta de fe y esos pensamientos que constantemente quieren decirnos: “Tú no puedes”.

No permitas que ninguna voz tenga más autoridad en tu vida que la Palabra de Dios.

También quiero animarte a cuidar aquello que Dios ya puso en tus manos. Guarda tu casa. Cuida tu matrimonio. Ora por tus hijos. Repara tu altar. Vuelve a la oración, vuelve a la Palabra y vuelve a la intimidad con Dios.

No te quedes solamente con la noticia que recibiste. Quédate con la promesa.

Las circunstancias pueden cambiar. Las temporadas pueden cambiar. Las noticias pueden cambiar. Pero la Palabra de Dios permanece.

Quizás algo terminó. Quizás perdiste una oportunidad. Quizás llevas mucho tiempo esperando.

Pero Dios todavía tiene propósito contigo.

Todavía hay territorio.
Todavía hay sueños.
Todavía hay vidas que alcanzar.
Todavía hay montes que conquistar.

Así que levántate. Sacúdete el temor. Vuelve a creer.

Cruza tu Jordán.

Lo que tienes delante puede parecer grande, pero más grande es el Dios que camina contigo.

Con amor,

Apóstol Wanda Rolón