AMADA FAMILIA EN LA FE,
Vivimos en un tiempo donde muchas voces intentan ofrecer respuestas, seguridad y esperanza. Sin embargo, la Palabra de Dios nos recuerda que existe un solo Nombre que permanece por encima de todo nombre: Jesús.
La Escritura declara:
“Por lo cual Dios también le exaltó hasta lo sumo, y le dio un nombre que es sobre todo nombre; para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra.” (Filipenses 2:9-10, RVR1960)
Desde el principio, los nombres que Dios reveló manifestaban aspectos de Su carácter. Él es Jehová Jireh, Jehová Rafa, Jehová Nisi… pero en Jesús se encuentra la plenitud de toda esa revelación. En Su Nombre están reunidos el poder, la autoridad, la misericordia, la salvación, la sanidad y la restauración.
No minimices el Nombre de Jesús.
Ese Nombre fue dado por el Padre y anunciado por el ángel Gabriel antes de Su nacimiento. No fue un nombre escogido por los hombres; fue establecido por Dios mismo para traer redención a la humanidad.
Cuando pronuncias el nombre de Jesús con fe, no estás repitiendo una palabra. Estás invocando la autoridad del Rey de reyes y Señor de señores.
En Su Nombre hay:
• Salvación para el perdido.
• Sanidad para el enfermo.
• Libertad para el cautivo.
• Paz para el afligido.
• Esperanza para quien la ha perdido.
No busques respuestas en caminos equivocados ni pongas tu confianza en otros nombres. Vuelve a Jesús. Él fue el único que se humilló voluntariamente y por eso el Padre lo exaltó sobre toda autoridad, todo principado y toda potestad.
Cuando glorificas a Jesús, Su presencia permanece contigo. Su Nombre cambia atmósferas, rompe cadenas, vence el pecado y declara victoria donde parecía haber derrota.
Recuerda siempre esto: no existe situación que sea superior al Nombre de Jesús.
Hoy te invitoa honrar ese Nombre, vivir para ese Nombre y creer que todavía sigue obrando milagros en quienes ponen toda su confianza en Él.
Oro para que experimentes el poder, la paz y la autoridad que solamente se encuentran en Jesús.
Con amor en Cristo,
Apóstol Wanda Rolón
