AMADA FAMILIA EN LA FE,
Hoy quiero recordarte una palabra que ha marcado nuestra historia y que también puede marcar tu vida:
“Hasta aquí nos ayudó Jehová.”
1 Samuel 7:12
Samuel levantó una piedra y la llamó Eben-ezer. Aquel monumento no representaba solamente una victoria; era un testimonio visible de la fidelidad de Dios. Era una manera de decir: “No llegamos hasta aquí solos. Dios nos sostuvo, nos fortaleció y peleó por nosotros”.
Quizás al mirar tu camino recuerdes momentos difíciles: una enfermedad, la pérdida de un ser amado, una decepción, un despido, una separación o una temporada en la que pensaste que no podrías continuar. Sin embargo, aquí estás. No porque no hayas sufrido, sino porque la mano del Señor te sostuvo.
Yo también he tenido momentos en los que pensé que no podría seguir avanzando. He conocido el dolor, el cansancio, la escasez y las voces que dijeron: “No lo van a lograr”. Pero Dios ha demostrado una y otra vez que cuando Él llama, también provee, fortalece y abre camino.
No permitas que las palabras de quienes no creen en lo que Dios depositó en ti apaguen tu fe. El enemigo siempre intentará conspirar contra el propósito, pero ninguna voz humana puede cancelar lo que Dios ha determinado.
Recuerda de dónde el Señor te sacó. Recuerda las oraciones que contestó, las puertas que abrió, las batallas que peleó y las veces que te dio fuerzas cuando ya no te quedaban.
Eben-ezer también significa que la obra no ha terminado.
Dios no solamente te ayudó ayer. Él continuará ayudándote mañana. Todavía hay metas que alcanzar, familias que restaurar, generaciones que bendecir, vidas que tocar y sueños que ver cumplidos.
No celebramos únicamente lo que hemos construido. Celebramos al Dios que ha estado presente en cada etapa. Lo que tenemos, lo que somos y lo que hemos alcanzado ha sido por su gracia y fidelidad.
Hoy te invito a levantar tu propio Eben-ezer y declarar:
“Señor, gracias por lo que hiciste. Gracias por sostenerme. Gracias porque no me abandonaste. Hasta aquí me ayudaste y sé que me continuarás ayudando”.
Algo grande Dios hará. Proponte grandes metas, cree en la palabra que Él te entregó y continúa caminando. Llegarás hasta donde Dios ha determinado que llegues con la ayuda del Señor.
De gloria en gloria y de victoria en victoria.
Con amor en Cristo,
Apóstol Wanda Rolón