¡Pentecostés!

Escrito el 27 mayo 2026
Iglesia La Senda Antigua

AMADA FAMILIA EN LA FE,

Dios instituyó fiestas proféticas que revelaban Su plan de redención. En la Pascua vemos a Cristo como el Cordero inmolado; en los panes sin levadura, Su cuerpo entregado; en las primicias, Su resurrección gloriosa; y en Pentecostés, el cumplimiento del poder prometido para Su Iglesia.

Cuando Jesús resucitó, les dio una instrucción clara: no se fueran de Jerusalén hasta ser revestidos del poder del Espíritu Santo. Él sabía que sin ese poder la Iglesia no podría avanzar, predicar, sanar, vencer el temor ni cumplir la misión encomendada.

Pentecostés no es solo una celebración histórica. Es una experiencia viva que debe cumplirse en nosotros. No se trata de información, sino de transformación. El Espíritu Santo nos llena, nos sella, nos da autoridad, valentía, unidad y capacidad para comunicar el mensaje de Cristo con poder.

En el aposento alto no estaban divididos. Estaban unánimes y juntos. Allí vino el “de repente” del cielo. El viento recio llenó la casa, el fuego se manifestó y todos fueron llenos del Espíritu Santo. Desde ese momento nació una Iglesia que predicaba sin temor y hacía que la gente corriera a Jesús.

Hoy más que nunca necesitamos volver a la esencia de Pentecostés. No somos muchos pueblos, somos un solo pueblo. Tenemos una fe, un bautismo y un solo Espíritu. El verdadero Pentecostés llega cuando hay unidad, rendición y hambre de Dios.

Mi oración es que cada uno de nosotros sea lleno nuevamente del Espíritu Santo. Que se vaya el temor, que vuelva el denuedo, que arda el fuego, que se levante una Iglesia santa, poderosa y comprometida con Cristo.

Sin Pentecostés la Iglesia no puede avanzar. Pero llena del Espíritu Santo, la Iglesia puede transformar el mundo.

Con amor en Cristo,
Apóstol Wanda Rolón